Aquí aparecerán la fuente identificada y las coincidencias.
o arrástrala directamente aquí¿Qué fuente es esta? Identifica la tipografía
Un buscador de tipografías gratuito para cuando has visto una letra y necesitas su nombre. Escribe abajo esas mismas palabras y compáralas con fuentes reales, una junto a otra, o sube una imagen y deja que la IA lea las formas por ti. Y aquí va el secreto que casi ninguna web para identificar tipografías te va a contar: muchas veces no necesitas el nombre. YoFont recrea el estilo como una fuente completa y funcional, tuya para instalar y en hasta 23 idiomas.
¿Necesitas una fuente única para tu proyecto? Genera una real con IA en un minuto — hasta 23 idiomas, TTF/OTF/WOFF/WOFF2, primera fuente gratis. generador de fuentes con IA →
Preguntas frecuentes
¿Cómo identificar una tipografía a partir de una imagen?
Sube la imagen y la IA lee las formas de las letras, o escribe tu muestra para compararla con nuestro catálogo una al lado de otra. Fíjate en las letras características: la cola de la Q, la a y la g de uno o de dos pisos, el vértice central de la M.
¿Hay alguna forma gratis de identificar una fuente por imagen?
Sí — esta página. Buscar una tipografía a partir de una foto, una captura o un logo no cuesta nada y no requiere cuenta.
¿Y si no consigo encontrar la fuente exacta?
Recréala: sube la imagen a «De imagen a fuente» de YoFont y obtén una fuente completa con ese estilo — muchas veces mejor que un parecido «casi igual», porque es tuya y cubre hasta 23 idiomas.
¿Es legal recrear el estilo de una fuente?
Las formas de las letras como tales no están protegidas en la mayoría de los países (sí lo están los archivos de software de fuente). Generar una fuente nueva inspirada en un estilo que has visto crea archivos de fuente nuevos y originales.
Cómo identificar una tipografía a partir de una imagen, paso a paso
A cualquiera que trabaje con diseño le ha pasado: un cartel, una etiqueta de vino, el rótulo de un bar — y ese tipo de letra no aparece en ningún menú de fuentes. Escribir «qué tipografía es esta» en Google te deja en foros llenos de suposiciones. El atajo es otro: empezar por la imagen. Así funciona en esta página, de la captura a la respuesta.
- Consigue una muestra limpia. Haz una captura o fotografía el texto lo más de frente que puedas. Buscar una tipografía por imagen funciona mejor cuando las letras están nítidas, casi horizontales y miden al menos 40-50 píxeles de alto. Recorta los fondos con ruido: una o dos palabras con letras características valen más que un párrafo entero movido.
- Deja que la herramienta lea las letras. Sube la foto ahí arriba. El detector localiza el texto, aísla la forma de cada letra y decide a qué familia visual pertenece — con remates, de palo seco, caligráfica, decorativa — antes de puntuar los candidatos más cercanos entre fuentes reales.
- Compara los candidatos uno al lado del otro. Escribe las mismas palabras que viste y míralas en cada candidato, compuestas en directo con los archivos de fuente auténticos. Poner tu muestra junto a la propuesta es la comprobación más rápida que existe: una diferencia en una sola letra salta a la vista enseguida.
- Sal con un nombre — o directamente con la fuente. Si un candidato encaja, ya tienes la respuesta: licénciala o descárgala. Si no encaja ninguno, no te quedas a medias — sube esa misma imagen a De imagen a fuente y YoFont reconstruye ese estilo como una tipografía completa y lista para instalar.
Todo el recorrido es gratuito y no pide cuenta. Y a diferencia de una búsqueda inversa cualquiera, no se queda en blanco cuando la respuesta honesta es «esta letra no está en ningún catálogo», algo que, como verás más abajo, pasa mucho más de lo que la gente imagina.
Leer las letras como lo hace un identificador de fuentes
Lo haga un programa o lo hagas tú a ojo, reconocer una tipografía se reduce siempre a lo mismo: saber qué detalles separan de verdad unas letras de otras. A un metro de distancia miles de fuentes se parecen; en estos siete puntos casi ninguna se parece. Esta es la lista que recorre por dentro un detector automático — y la que conviene usar a mano cuando la foto está demasiado sucia para que la máquina se aclare.
- La a y la g de caja baja. La pareja más reveladora del alfabeto latino. Una a de dos pisos — ojo arriba, panza abajo — frente a una a de un solo piso, círculo y asta: solo con eso descartas la mitad de los candidatos. La g dice todavía más: las de dos pisos llevan oreja y un bucle inferior cuya forma (abierto, cerrado, anguloso) funciona casi como una huella dactilar. Mira primero la a y la g y te quitas de encima media biblioteca antes de fijarte en nada más.
- La cola de la Q. Los diseñadores tratan la Q como una firma. La cola puede cruzar la panza, quedarse del todo fuera, rizarse como una coma o estirarse por debajo de la letra siguiente. Dos fuentes idénticas en todo lo demás se delatan aquí una y otra vez.
- Los vértices de la M, la W y la N. ¿El vértice central de la M baja hasta la línea base o se queda a medio camino? ¿Las astas exteriores están rectas o abiertas en abanico? ¿Los encuentros son puntas afiladas, cortes planos o solapes romos? Estos detalles sobreviven incluso en fotos de mala calidad.
- Los remates y su nacimiento. No basta con «tiene remates o no los tiene». Las egipcias los llevan rectangulares y pesados; las didonas, finos como un hilo. En unas familias el remate nace del asta con una curva suave y en otras se encuentra con ella en ángulo seco. Y un remate en forma de cuña apunta a un grupo de tipografías completamente distinto que uno plano.
- El contraste del trazo y su eje. Compara la parte más gruesa y la más fina de una O. Contraste fuerte con eje vertical: didona moderna. Contraste suave y eje inclinado: humanista o garalda. Prácticamente sin contraste: lineal geométrica o grotesca. El contraste se aprecia incluso cuando los remates son demasiado pequeños para juzgarlos.
- Las aperturas de la c, la e, la s y la a. ¿Cuánto abren la boca estas letras? Las aperturas amplias dan un aire humanista y cercano; las casi cerradas, uno neutro y de manual corporativo. El asta transversal de la e — horizontal o inclinada — es una pista extra del mismo grupo.
- Terminales, colas y las rarezas del final. La pierna de la R (recta, curva o lanzada hacia fuera), el remate superior de la t y la f, los terminales de gota de la r y la y, la forma del ampersand y las cifras: las elzevirianas suben y bajan de la línea base, las capitales se quedan alineadas. En español hay además una rareza que ningún catálogo en inglés se para a mirar: la virgulilla de la ñ. Plana, ondulada, gruesa, pegada al asta o flotando lejos — separa fuentes que en el resto del alfabeto parecen gemelas. Cuando dos candidatos siguen empatados, uno de estos detalles decide.
Esta lista es también la respuesta honesta a cualquier juego de «adivina la tipografía»: los profesionales no reconocen fuentes enteras, leen cuatro o cinco de estas marcas y van eliminando. Con la lista delante bajas de miles de candidatos a una lista corta antes de que intervenga ningún programa — y así juzgas lo que el programa te propone en vez de creértelo sin más.
Identificar una fuente por imagen en cualquier alfabeto
Aquí está la limitación de la que casi ninguna herramienta del sector habla: están hechas para el alfabeto latino. Dale a un identificador corriente una muestra en cirílico, árabe o chino y o se niega, o te «encuentra» una K donde había una Ж. La lista de rasgos de arriba también es latina de nacimiento: el árabe no distingue caja alta y caja baja, el chino no tiene Q y el devanagari cuelga de una línea superior en vez de apoyarse en la base. Cada escritura pide otros ojos.
YoFont nació multilingüe, así que aquí el trabajo no se limita al latino. Sube una muestra en cirílico, griego, árabe, hebreo, devanagari, chino, japonés o coreano y el trato es el mismo: entra una imagen, sale un análisis del estilo — y, si lo quieres, una tipografía funcional con ese aire. Nueve sistemas de escritura de principio a fin, y una familia reconstruida puede cubrir hasta 23 idiomas a la vez.
Y esto importa aunque tu proyecto sea puramente latino, sobre todo si publicas en español. Imagina que sí, que consigues el nombre de la tipografía de la foto — y luego descubres que la ñ está mal dibujada o directamente no existe, que los signos de apertura ¿ y ¡ son una copia girada con la óptica cambiada, que los acentos sobre mayúsculas (Á, Í, Ó) chocan con la línea superior y que faltan la ª, la º o el punt volat del catalán en «l·l». Identificar responde a «¿qué es?»; solo reconstruir responde a «¿puedo usar este estilo en todo lo que publico?».
Cuando la tipografía no tiene nombre
Una parte sorprendente de las letras que la gente fotografía no tiene nombre que buscar. El lettering de un logotipo suele dibujarse a mano para un solo cliente y no se publica jamás. Los estudios licencian una fuente y luego la retocan — más estrecha, más redonda, con letras a medida — y el original ya no cuadra del todo. Muchos rótulos son anteriores a la tipografía digital, y un montón de fuentes de fundiciones desaparecidas o de proyectos de fin de carrera nunca llegaron a ningún catálogo consultable. Todo identificador clásico choca aquí con el mismo muro: si no hay nombre, ninguna búsqueda puede devolverlo.
Es justo aquí donde esta página deja de ser un callejón sin salida. Sube esa misma imagen a De imagen a fuente y en lugar de un nombre te llevas lo que de verdad querías: una tipografía nueva y original con ese estilo. No un dibujo de letras — una familia completa, con su juego de caracteres, kerning y ligaduras, hasta 23 idiomas, exportada en TTF, OTF, WOFF y WOFF2 para instalarla en el escritorio y montarla en la web.
Muchas veces eso gana a encontrar el nombre. Una identificación acertada te entrega la fuente de otro: puede ser cara, puede tener licencia por puesto o por visitas, puede que le falte la mitad de los idiomas que necesitas. Un estilo reconstruido se hace a tu medida: pesos coherentes, glifos editables y una licencia comercial que cubre trabajos para clientes y productos de pago. Para la identidad de una marca, «inspirado en lo que vi, hecho para lo que publico» suele ser la posición más fuerte.
Buscador de tipografías gratis o herramienta de pago: tres caminos hasta la respuesta
Todo lo que hay en el mercado se reduce a tres enfoques. Los tres son legítimos; lo que cambia es la pregunta que responden, lo que cuestan y el punto exacto en el que fallan.
| Enfoque | Cómo funciona | Qué obtienes | Dónde falla |
|---|---|---|---|
| Identificación a ojo | Tú (o un foro de tipografía) recorres a mano la lista de rasgos — a, g, Q, remates — y propones nombres por experiencia. Gratis, humano y a veces brillante. | Un nombre, muchas veces con su historia y un par de alternativas parecidas de regalo. | Lento: de horas a días. Depende de quién pase por tu mensaje. Y las comunidades, muy centradas en el latino, se atascan con otras escrituras. |
| Detector automático | Un programa lee las letras de tu imagen y las puntúa contra una base de datos de fuentes. Esta página funciona así, y aquí la búsqueda es gratis y sin cuenta. | Una lista ordenada de coincidencias en segundos, que puedes previsualizar con tu propio texto. | Solo encuentra fuentes que estén en un catálogo: con letras a medida o retocadas devuelve «casi». Muchos detectores solo entienden el latino, y la fuente que acierta todavía puede costarte la licencia. |
| Reconstrucción del estilo | La IA estudia las letras de tu imagen y construye una tipografía nueva con ese estilo — así trabaja YoFont en «De imagen a fuente»; la primera fuente es gratis. | Archivos instalables (TTF/OTF/WOFF/WOFF2) en hasta 23 idiomas, con kerning y ligaduras, con licencia comercial. | Obtienes una interpretación nueva y fiel, no una copia byte a byte: si necesitas exactamente la fuente original, identifícala y licénciala. |
Una regla práctica: si la muestra parece una fuente comercial conocida, el detector de arriba te la nombrará en segundos. Si parece hecha a medida, rara o no latina, ahórrate la frustración — reconstruye el estilo y ten los archivos funcionando el mismo día. Y si es pura curiosidad por saber qué es, los foros de tipografía siguen siendo un rincón encantador de internet.